El gobierno y en
particular la presidenta Bachelet enfrentan un escenario apremiante, luego del vuelco que van a sufrir los planes de gobierno en vista de la situación económica.
1. Esa situación económica es objetiva y más
adversa de lo que se pensaba. Hacienda hasta ahora ha buscado bajar
expectativas y corrigió la suya propia, al recortar su cálculo de crecimiento
para este año desde 3,6% a 2,5%; un recorte de más de un punto, como no habíamos
visto en años.
Pero lo peor es que los datos duros de inversión y de comercio exterior chileno (que es clave en una economía abierta como la nuestra; si no lo fuera, seríamos mucho más pobres), auguran más correcciones en los meses que vienen. La inversión no es que se haya estancado este año; se ha desplomado. Y de eso dan cuenta también los derrumbes sucesivos que han tenido, por ejemplo, las importaciones de bienes de capital.
Esto significa que se vienen tiempos largos en que este cuadro no va a repuntar. Este no es tema de los empresarios, como algunos quieren creer; ellos siempre se las arreglan: este es tema de los trabajadores y de las familias. En las crisis, son los ciudadanos de a pie los que más resienten los problemas.
Pero lo peor es que los datos duros de inversión y de comercio exterior chileno (que es clave en una economía abierta como la nuestra; si no lo fuera, seríamos mucho más pobres), auguran más correcciones en los meses que vienen. La inversión no es que se haya estancado este año; se ha desplomado. Y de eso dan cuenta también los derrumbes sucesivos que han tenido, por ejemplo, las importaciones de bienes de capital.
Esto significa que se vienen tiempos largos en que este cuadro no va a repuntar. Este no es tema de los empresarios, como algunos quieren creer; ellos siempre se las arreglan: este es tema de los trabajadores y de las familias. En las crisis, son los ciudadanos de a pie los que más resienten los problemas.
2. En buena hora llegó el sinceramiento y la
responsabilidad; todos esperamos de nuestro gobierno esa actitud como conducta
básica. Pero hasta ahora sabemos sólo una parte del cuadro, y sin precisiones.
Veamos lo que se ha dicho: las reformas no podrán concretarse como estaba planeado;
los objetivos se mantienen, pero los ritmos van a tener que cambiar…
Metas y no plazos, como decía Pinochet en los 80, cuando el objetivo era volver a la democracia. Hasta ahora, aquí también, se han ratificado las metas, pero no hay luces sobre los plazos, salvo que van a ser más largos.
Metas y no plazos, como decía Pinochet en los 80, cuando el objetivo era volver a la democracia. Hasta ahora, aquí también, se han ratificado las metas, pero no hay luces sobre los plazos, salvo que van a ser más largos.


